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Correo de Lector: Por Jorge Eduardo Romero
La soberbia y los problemas ambientales
“El que dice mentiras oculta la verdad, el que dice medias mentiras desconoce la verdad”.
La Minería y la Agricultura, son las actividades productivas que determinaron el crecimiento económico de la Humanidad, al aportar materias primas que son el consumo básico de todas las industrias, metalúrgica, metalmecánica, agroquímicos, farmacéuticas, cibernética, espacial, alimenticia, etc. Logrando una mejor calidad de Vida, ambas aprovechan los recursos renovables y no renovables.
El paradigma en La Rioja, el doble discurso ambiental

Las reformas de los noventa, a partir de aplicar recetas universales dictadas por las multinacionales, fueron apoyadas y consensuadas por aquellos que hoy las critican, pero la siguen aplicando, porque solo maquillaron las causas pero los efectos son los mismos, continúan apoyando las grandes inversiones, las explotaciones sin control del recurso hídrico y mineros, realizando proyectos virtuales para los sectores financieros, obteniendo beneficios crediticios e impositivos para los capitales foráneos, que se transforman en trampas o negociados como el caso de la curtiembre y muchos más, mientras que para las economías regionales son migajas o leyes favorables pero que no se cumplen o no tienen presupuesto.

Esto es un hecho con el tema Ambiental, en nuestra Provincia se dictó una Ley Ambiental la 7.801 en el 2004, derogándose la Ley 7.371 del 2002 del que es una copia y que nunca se cumplió. En su artículo 1° dice “La presente Ley tiene por objeto establecer los criterios y normas básicas destinados a conservar y mejorar el patrimonio ambiental, proteger la dinámica ecológica, la salud humana, propiciar el uso sustentable de los recursos naturales, recuperar o regenerar los ambientes desertificados y/o contaminados, asegurando a las generaciones presentes y futuras la conservación de la calidad ambiental y la diversidad biológica, conforme lo establece el Artículo 66° de la Constitución Provincial”.

Espero me equivoque, y alguien me desmienta, pero pasaron casi cuatro años y la Ley sigue sin aplicarse. La Autoridad de Aplicación no cumple ninguna de las Atribuciones fijadas en un número de 19 y donde no solo tiene implicancia el Gobierno Provincial sino también las Municipalidades.

Podemos y debemos tener una Provincia que aproveche sus recursos en forma sustentable, mediante el control y la aplicación de las Leyes, cumpliendo al menos lo establecido en su Título II y III, relacionados con el Sistema Provincial de Información Ambiental y el Ordenamiento Ambiental Provincial, y así poder aplicar el título IV donde en el Art. 12° establece “La función ejecutiva y los Municipios garantizaran que en la ejecución de sus actos de gobierno y de política económica y social, se observen los siguientes Principios de Política Ambiental”.

Si se aplicara efectivamente la ley, solo que estén pensando de nuevo remplazarla, se estaría dando seguridad, en cuanto a lo que hay que tener en cuenta, para no entrar en conflicto y eliminar “los hechos consumados”. Contando con financiación, tecnología y conocimientos para resolver las contaminaciones existentes que se incrementan con el tiempo como Pasivos Ambientales.

La contaminación por explotaciones pretéritas en el Famatina es una realidad, que puede ocasionar daños a los habitantes, y a toda su actividad agrícola productiva, impactando especialmente en la vitivinícola, poniendo en peligro todo el esfuerzo, como el logrado por la Cooperativa La Riojana con su certificación FLO y su producción de calidad internacional con normas ISO 9001/2000 HACCP, BCR por la producción orgánica y comercio justo (como lo informa el suplemento "Ética en el Agro" de la revista Súper Campo). Si se determina que sus productos pueden ser contaminados por arsénico, boro, plomo, o algún otro elemento contaminante movilizado con el agua de riego por acción del drenaje ácido de roca, que están presente en la cuenca hídrica.

Cuando se repite que “se puede hacer minería sin contaminar” se está ante “una mentira o una media mentira” que es peor. La actividad minera, como toda actividad humana y hasta la misma naturaleza, originan impactos, contaminaciones y alteraciones que deben ser evaluadas para definir, su peligrosidad y hasta qué punto estamos preparados y decididos como individuos y comunidad, el aceptar o no los impactos que ocasionan. “Estos son los atributos de las sociedades, para reconocer y enfrentar colectivamente los retos y oportunidades de cada tiempo” dictando las leyes o aplicando las existentes mediante las Instituciones públicas, que deben realizar el control y apoyar las iniciativas de la comunidad, para lograr un ambiente sano y no como ocurre con las preocupaciones y realidades, que marcan las “Asambleas Ciudadanas Riojanas”, que son engañados, discriminados y hasta vilipendiados por defender el Agua y la Vida.

romeroaimogasta@yahoo.com.ar



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