En mayo de 2012, un operador de SuperCanal le advirtió al gerente de Canal 5, que sería borrado de la pantalla, por difundir manifestaciones de protesta contra el gobierno de Beder Herrera. (Ver video)

¿Buscan controlar lo que Chilecito mira en la TV?
Silencio riojano (en vano) con el ataque a Famatina
La impotencia por el fracaso del acto del PJ bederista, activó la violencia
Por falta de “comensales militantes” y del principal orador

Accidente en barrio Independencia
A dos meses de su muerte
La gremial, en reunión con los profesionales de Chilecito
“El director del hospital está accionando contra su mismo jefe”
Concejales: Pedido de informe al gobernador
Proponen que los diputados “tomen cartas en el asunto” sobre lo sucedido en Famatina
Luego de manifestarse, los trabajadores lograron algunas respuestas

La muerte de una bebé, vuelve a exponer la precariedad sanitaria en Chilecito
Chocaron de frente. El auto se incendió y luego explotó. Dos jóvenes murieron.
Hospital de la madre... o el niño: A 8 días de su "inauguración operativa" muere una madre
La provincia pagará u$s280 millones por la obra del camino Chilecito-La Rioja por el Velasco
Un “mal entendido”, implicó a Gastón Millicay con amenazas a periodista y sus hijas
The Sobrino
Una sátira sobre la clásica película de Francis Ford Coppola “The Godfather” (El padrino). La historia de poderosos mafiosos que controlaban New York a fuerza del crimen.
En Chilecito no son tan poderosos y aunque muchos hablen como mafiosos, aun así, no lograrán controlar la ciudad.



“Mi vida cambió. Ahora, vivo intranquilo y mis hijas también. Soy de Chilecito, hace 20 años que trabajo en los medios y nunca viví una situación así…”. De esta manera, inició su relato el periodista local, Víctor Falcón luego de que este lunes fuera amenazado, a través de un ataque a su vehículo.
Con errores ortográficos, la nota decía. “Esto es solo el principio te pasa por “buchon” si no dejas la “radio” a Dayana y Micaela le va a ir mal”. Tal mensaje, venía adosado a un ladrillo el cual aparentemente, fue arrojado contra la luneta de su automóvil. Este lunes, mientras se disponía ir a su trabajo como conductor radial en La Voz del Oeste FM, se dio con la “novedad” tal cual caratuló al hecho.
Ya al mediodía, era notificado por la policía sobre el estado de la causa: “La denuncia pasó a la Brigada de Investigaciones y se está averiguando por daños y amenazas de muerte”.
“Critiqué la política de algunos funcionarios que no hacen las cosas bien”, es la única razón que atribuye como detonante de una acción tan burda como una amenaza anónima, más si de la prensa se trata, porque hechos de esta índole terminan fortaleciendo a la profesión y ratificando lo degradante que pueden ser aquellos que momentáneamente ostentan el poder.
“Creo que nuestro derecho no está muy garantizado. Nos puede pasar cualquier cosa. Me pasó a mí, pero le puede pasar a cualquiera. Nuestros derechos están siendo vulnerados”.
“Algún político se sintió tocado por lo que estoy haciendo, porque me acusan de buchón. Lo que dije, a alguien le molestó”. E indudablemente fue así, aunque la denuncia haya sido radicada “contra autores desconocidos”, según aseguró el periodista radial a Diario Chilecito.
El “malentendido” que hizo que mostrara su poder
Si de malentendidos se trata, en prensa y en política, abundan. Pero en ambos casos, siempre funciona para lograr popularidad e instalarse en cuánto medio se cruce. Esta vez, los involucrados parecen hablar como si fueran totales desconocidos, aunque en Chilecito nos conozcamos todos…
En una arista, el periodista asegurando no haber acusado a nadie: “No, por una radio de La Rioja dije que critiqué la política de Gastón pero en ningún momento lo acuso de ser el autor de este hecho. La denuncia está hecha contra autores desconocidos, no acuso a nadie, sólo hice referencia a mi trabajo que vengo haciendo últimamente”.
En la otra, un funcionario del gobierno, sobrino del gobernador, justamente quien dijo estar sorprendido por la forma de expresarse que dice tiene el periodista. (Falcón) “No tiene esa terminología, ni la capacidad para hablar como habla. Alguien le pasa letra… y nadie de los que le está pasando letra ahora, lo va a salvar”, amenazaba el funcionario también por radio.
Cómo hablar mejor: escuchando
“Lo más me sorprendió fue la terminología. No es algo que él diga, uno conoce a las personas cuando habla y yo lo conozco muy bien como habla y él no usa esa terminología, ese vocabulario…”, aseguraba el sobrino coordinador por televisión.
“No tiene esa terminología, ni la capacidad para hablar como habla. Alguien le pasa letra”, continuaba sorprendiéndose “el muerto del degollado”. Es que increíblemente, Gastón Millicay se animaba a analizar la oratoria, la dicción y la forma de expresarse de una tercera persona. ¿Qué tal? Esa fue la teoría conspirativa que el funcionario cree haber descubierto tras los dichos del periodista. (El periodista no piensa. Otro lo hizo por él).
Lo único real, está en la policía y es un ladrillo con una nota amenazante contra las hijas de Víctor Falcón. En la investigación poco importará la dicción del periodista, si utiliza correctamente los verbos y adjetivos; como tampoco tendrán relevancia los “sho” y la total ausencia de “s” en la alocución del sobrino funcionario.
Y si de expresiones se trata, basta sólo una nota televisiva (Noticiero Trece -Tiempo Popular Digital – La Rioja).
“Un poco dolido porque Víctor Falcón es un amigo…”, decía el funcionario. Pero realmente… ¿qué es un amigo? “Es el que lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo” (Kurt D. Cobain). “Aquel cuya compañía no nos impide pensar en voz alta” (Ralph W. Emerson). “Es un alma en dos cuerpos” (Aristóteles).
Muchas son las acepciones que se le puede dar a la palabra “amigo”. Para el funcionario, el periodista lo es porque “trabajó ochos años para la Coordinación, conmigo, a mi persona…”, y es el mismo que “salió con unas declaraciones que me enteré hace unas horas, diciendo que yo lo tengo amenazado de muerte, me acusa de que le hice una amenaza con su auto cosa que ni enterado”.
Y continúa: “vi que hubo una amenaza a un periodista pero ni miré, no leí quién era”.
Y así, intentando mostrarse desinteresado respecto a un ataque a un periodista chileciteño, lo que imperó en sus declaraciones fue el poder que hoy ostenta: “Se va a tener que disculpar públicamente en todos los medios de la provincia. Mis abogado tienen la grabación porque él no dijo creo… dijo el Coordinador Ejecutivo del Gobierno, Gastón Millicay. Después… “se despachó con un montón de cosas”.
Y sin olvidar su dolor porque “Víctor Falcón es un amigo”, recordó aquellos viejos tiempos de amistad porque “nunca discutimo, nunca peleamos… ¡trabajaba conmigo!”. Aunque inmediatamente -en la misma nota-, su “sho” interior reflotara con más fuerza: “Se habrá enojado porque le saqué la pauta publicitaria... puede ser… pero yo creo que se le fue la mano”.
Jugando con la “Cosa Nostra”
La semana pasada, los dirigentes del Club Atlético Chilecito quemaron las camisetas que él les entregó. En declaraciones a la prensa local (Realidad Social), él mismo amenazó con cortarle hasta la luz a esa entidad deportiva.
Por entonces, el nuevamente “dolido” sobrino funcionario, afirmaba: “La verdad estoy más que indignado, estoy dolido por las acciones que ha tomado uno o dos dirigentes del club. ¿Por qué no queman los cheques, por qué no les dicen a los dirigentes que quemen los subsidios, todos los cheques que les dieron, el subsidio de agua, el subsidio de luz, y si vamos a quemar las cosas del gobierno, entonces quemen todo. Siempre dijimos ¿qué pasa con los que dicen ser ambientalistas? ¿De dónde salen las vinchas, las camperas, las camionetas, los viajes, los colectivos? porque si ustedes me preguntan de dónde saco las camisetas, yo digo que es del gobierno”. Estos cuestionamientos hace el sobrino del gobernador, hoy Coordinador Ejecutivo del Gobierno. Quien no sería el más indicado en cuestionar la economía de terceros, ya que en Chilecito somos pocos y nos conocemos mucho.
Y como si estas declaraciones no fueran suficientes, apuntó contra las “ayudas” que como gobierno, entregan o entregaron a los clubes en este caso: “Sabemos que se han entregado muchísimas cosas al club entre subsidios, tinglado, el subsidio de la luz, el del agua. Y bueno… le cortamos la luz, y el agua si no quieren nada del gobierno. Cortemos absolutamente todo, si vamos a quemar, quememos todo y no recibamos nada”.
Así es como el administrador de la “cosa nostra” (cosa pública) de la región Oeste embistió contra los ciudadanos para los que trabaja. Ésa era su opinión, sin tener en cuenta quizás, que el pueblo no rechaza todo lo que otorga el gobierno, porque… ¡el Estado somos todos! Aunque estas palabras suenen bastante trilladas. El gobierno tiene la obligación de suplir las necesidades de los ciudadanos y esto, no debe confundirse con dádivas de quienes manejan la billetera del pueblo.
Lo que deberían tener en claro es que el Club Atlético repudió la acción gubernamental de entregar camisetas con mensajes mineros. Al igual que la población viene repudiando la intención de imponer como sea, la megaminería contaminante a cielo abierto. Aunque esto, para el gobierno sea instar a la violencia. Y lo dijo su tío, y también el hermano del viceintendente Andalor, quien más que preocuparse por aumentar el deporte en jóvenes y menguar las adicciones, repudia las acciones de sus coterráneos, pero no repudia la irregularidad de una compañera de su área, cuando denunció que le robaron 25 mil pesos de su cartera personal, dinero en efectivo del área de deportes y adicciones.
Y ahora, lo dice Millicay: “Lo que hacen es instar a la violencia, a los jóvenes. Esto no es lo que queremos para Chilecito o para nuestra provincia, no queremos instar a la violencia y poner agresivos a nuestros jóvenes y a nuestra gente. Creo que a nuestro Chilecito lo están haciendo pasar vergüenza, porque cuando uno va a Capital o a distintos departamentos y los invitamos a Chilecito, nos dicen no, que hay muchos problemas, están esos ambientalistas problemáticos… ésa es la carta de presentación que tenemos nosotros, y de acá de Chilecito para el mundo es la carta de presentación que tenemos”. Es decir Chilecito tiene mala prensa afuera por sus ciudadanos. No por las actitudes hostiles de sus funcionarios.
Para él, que el pueblo se exprese, opine, actúe y decida, está mal. Porque no quedamos mal cuando el gobierno miente, engaña y desoye.
El “malentendido” que el periodista asevera existió, es lo que hoy el sobrino aprovecha para tener presencia mediática. Ya lo hizo sintiéndose “dolido” por la quema de las camisetas mineras que entregó, también lo hizo cuando dijo que hay que cortarle hasta la luz a las instituciones que son subsidiadas e incluso, hasta propuso que esas instituciones quemen todo lo que les otorga el gobierno. Ahora, exige disculpas públicas a quien sólo criticó una gestión. Nuevamente, mostró su poder. Pero el que le da su tío, no una urna de cartón.
