
¿Buscan controlar lo que Chilecito mira en la TV?
Silencio riojano (en vano) con el ataque a Famatina
La impotencia por el fracaso del acto del PJ bederista, activó la violencia
Por falta de “comensales militantes” y del principal orador

Accidente en barrio Independencia
Aniversario provincial
Estaba envuelto en varias bolsas
Otro caso alarmante
Acto por el 422° aniversario de la Policía
Fonzalida reconoció el NO del pueblo y apeló al ingenio para reemplazar la megaminería

La muerte de una bebé, vuelve a exponer la precariedad sanitaria en Chilecito
Chocaron de frente. El auto se incendió y luego explotó. Dos jóvenes murieron.
Hospital de la madre... o el niño: A 8 días de su "inauguración operativa" muere una madre
La provincia pagará u$s280 millones por la obra del camino Chilecito-La Rioja por el Velasco
Andalor usó una letra de Cacho Castaña en su discurso del 25 de mayo
"Cara de tramposo, ojos de atorrante"
No es que pensemos que nuestro viceintendente tiene cara de tramposo y ojos de atorrante. Es sólo el nombre de una canción de Cacho Castaña. El intelectual autor citado por el Arquitecto Raúl Andalor, para zafar de su discurso del día de la patria, el pasado 25 de mayo. ¿Qué hubieran hecho French y Beruti hace 200 años en plena revolución de mayo si escuchaban un discurso semejante mientras repartían escarapelas? Imagínense las caras de Cornelio Saavedra, Manuel Belgrano, Juan José Paso y Mariano Moreno… Y bueno, estamos en otra época!

Vamos a suponer que quien lee estas líneas, esbozadas por representantes del gobierno municipal, es un lector moderno y se cree, en algún lugar, “progre”. O por el contrario, siente que cada palabra es una falta de respeto a las expresiones populares que hacen a nuestra argentinidad. Como quiera que sea, detrás de cada expresión se esconde un síntoma de estos tiempos tan “virulentos” a los que día a día nos malacostumbramos: la falta de compromiso y de oratoria de nuestros representantes no es un detalle menor o por lo menos no debería serlo, precisamente por eso de: “de la abundancia del corazón, habla la boca”.
El acto del 25 de Mayo pasó sin pena ni gloria por Chilecito. Con Fonzalida ausente, -no habrá querido revivir el abucheo del 25 de mayo de 2011 en la plaza-. El vice intendente Raúl Andalor tomó la posta e intentó elaborar un mensaje o la versión bucólica de una anécdota personal, que dejó a más de uno con cara de pregunta. Perplejos, algunos; o deprimidos, otros, muchos se preguntaron: ¿por qué todo sale mal al mismo tiempo cuando antes salía todo bien?. ¿Por qué nadie se compromete, ni siquiera con las palabras?.
Seguramente Andalor, estuvo mal asesorado o no tuvo tiempo en su agenda para armar un pequeño discurso que refleje el sentimiento patriótico que debiera impregnar ese día nuestros corazones, en su lugar hubo un discurso lo más parecido a un slogan publicitario destinado a evitar las corrientes emigratorias.
Por eso, si Usted cree que más de 200 años sirvieron para forjar el sentimiento de patriotismo, y se quiere emocionar con la crónica del acto del 25 de mayo en Chilecito, y se imaginó nuevamente la patria grande liberada, en esta nota no lograremos ese efecto.
De todos modos, vale la pena releer el discurso textual del vice intendente para entender de qué hablamos cuando hablamos:
“Sabía que hoy tenía que dar unas palabras, estoy a cargo de la intendencia, y di el anteceder en la palabra el secretario Florencio Gordillo Dávila que sabía que él iba a hablar sobre todo lo que era la parte de la historia y bueno… cómo dar un mensaje y se me vino a la memoria allá por el año 96 cuando yo salía de la facultad en Bs. As., un matrimonio amigo me había invitado a irme a España a vivir, a trabajar, entonces me decía Adrian, España está fantástico, vamos a tener trabajo. Bueno, él viajó, volvieron y se fueron con la familia. Mi respuesta fue mirá Adrian, me voy a capacitar dos años acá en Buenos Aires y me voy a mi pueblo, a Chilecito. Bueno… pasaron los años, 20 años con toda la expectativa por delante, hoy ya nos salieron algunas canas y bueno, el mes pasado recibo un mail de él diciéndome que las cosas no están yendo muy bien en España. Y nosotros acá las estamos mejorando de a poco. Y justamente el mes pasado le envío un mail porque me dice mira La Rioja, estamos viendo con Maria Laura de volvernos, le contesté y le hacía referencia a una canción de un cantante conocido que es Cacho castaña y le ponía en el mail: “Querido Adrian: se me acaba de volcar el mate sobre la carta que te iba a mandar, por eso te vuelvo a escribir, me alegra mucho saber que te va bien, aquí las cosas siguen igual, de alguna manera u otra vamos a salir adelante, hay algo que no se debe perder nunca y es la esperanza, si vieras que linda que esta la Argentina, Bs. As. sigue, llena de gorriones, hay nuevos poetas que escriben sus tangos y hay nuevos cantores y sigue teniendo la vieja locura que al doblar la esquina haya una aventura, ya ves sigue viva y a pesar de todo llena de ternura. Si acaso te encuentras, con otro emigrante decile que vuelva, que pronto seremos mejores que antes, (omitió leer un párrafo que compromete a la clase política y siguió) …volvé cuando quieras que juntos podremos salir adelante."¡Feliz día de la Patria!!!
La intención de Andalor fue leer una carta de cacho Castaña, pero cuando llegó al final, omitió un párrafo que habla de los atorrantes que hicieron que se vaya tanta gente del país: “(…) que todo fue culpa de cuatro atorrantes, que sólo lograron que el pueblo no cante”, (decía al final la carta original) Y quizás Andalor no quiso hablar de sus colegas políticos. En fin…
No es el peor de lo defectos, decir y no decir nada a la vez. En realidad le pasa a cualquiera. Muchos desearían estar en su lugar al frente de un palco, un día patrio, diciendo unas profundas palabras para una comunidad que está notablemente desunida, por obvias razones que son de conocimiento público.
Lo cierto es que si uno se detiene en esas pequeñeces literarias, pierde la posibilidad de aplaudir con fervor, lo que es realmente muy entretenido.
Pero Andalor no es el único que se equivoca, en el gabinete de Fonzalida otros con el afán de salir del pasó cometen errores discursivos. Es el tamaño de las cosas lo que genera determinadas explicaciones, hay que entender que por eso de: “el horno no está para bollos” no es fácil justificar por qué desde el 19 de Febrero hasta llegar al 25 de Mayo nos quedamos sin desfile cívico militar y sin discursos coherentes para celebrar estas importantes fechas, como es debido.
Daniel Zalazar, Secretario de Gobierno del municipio aclaró sobre el tema que “El desfile no se suspendió. Porque se suspende algo que estaba previsto hacerse. No recuerdo que haya estado previsto el desfile para que genere tanto revuelo”.
Para estos funcionarios parece que todos viven en paz: nadie tiene diferencias con nadie, más allá de lo normal, sin embargo, se podrían discutir las medidas de gobierno, suponemos que alguien debe darse cuenta que no se pueden obviar ciertas cosas. Andalor, lejos de desentonar con el resto, argumentó que: “Ahí tengo la notificación que ya estaba programado esto”. No habrá desfile. “Es lo que ha llegado como notificación”. Y aquí se terminó el asunto, lo que sigue es el improvisado acto del 25 y el lamentable discurso que todavía seguimos sin entender.
Como vemos, en el gabinete de Fonzalida están todos entrenados para decir el mismo, pero el mismo, discurso. Si de lavarse las manos se trata, el agua del mar es poca por estos días.
¿No estuvo a la altura o se quedó corto?
Cuando creíamos que el vice intendente iba a dejarnos descansar de sus ayornados discursos protocolares, en una misma semana pegó el barquinazo y se hizo presente en el acto del Día de los Jardines Infantes y otra vez excusando a Fonzalida que “por problemas de agenda no pudo estar presente”, se adueñó del micrófono e hizo nuevamente algunos estragos discursivos.
“De mi parte voy a ser muy cortito, en el día de los bajitos como lo dijo un periodista, para el año que viene prometemos desde el municipio trabajar para hacer un acto distinto, vamos a ver si lo podemos organizar en otro lado, vamos a darle la importancia que tiene”. Acto seguido leyó una cartita de 5 renglones del intendente ausente.
Es una afirmación que no carece de humanidad decir que las cosas no se hacen bien, pero sería más interesante no tener que disculpar la inercia, considerando que por estos días se cumplió un año desde que asumieron las nuevas autoridades en el Municipio de Chilecito y nada cambió.
Como si fuera poco el traspié verbal de Andalor, quedó en el medio de la disputa del avión “donado” que el municipio vendió sin previa licitación y en condiciones que mejor no ahondar. La venta del avión sanitario a un comerciante de automóviles de nombre Chereim Flores, supuestamente "triangulado" a la empresa Bosetti SRL, provocó la reacción del ex concejal Lorenzo Waidatt, quien llegó a la siguiente conclusión “parece que La Rioja está gobernada por un emperador; se perdió la posibilidad de negociarlo por otro avión, y no para que el viceintendente circule en una Amarok. Vamos a iniciar las gestiones para que nuestro departamento tenga un avión, vamos a juntar firmas para conseguir otro avión”. Lo dicho: pan y circo.
Pero la historia del representante (por unos días) del Ejecutivo Municipal, no termina aquí. Después de afirmar que: “Me era más fácil estar en vivienda”, tuvo que afrontar un pedido de debate en relación al tema megaminería por los integrantes de la cámara de Turismo de Famatina.
El escritor y periodista Manuel Vicent (Vilavella, Castelló,1936) aseguró que en este oficio “muchos periodistas desplazan mucho más de lo que pesan”, otros, los menos, son conscientes de que la “moderación es la conquista más ardua del espíritu y a la vez el arma más certera”. Según Vicent, es “dificilísimo” que se cumpla el derecho del ciudadano a estar bien informado y a saber “qué pasa aquí”.
Y en eso estamos, buscando entender qué pasa en Chilecito, para que aceptemos que suspendan los desfiles así porque sí; que se hagan actos protocolares que más bien parecen una sesión de terapia sin diván de por medio; que aceptemos explicaciones mediocres para justificar la inercia de un gobierno que ni siquiera tiene la delicadeza de mentir con retórica o, por lo menos, que no se note tanto.
Por lo pronto, sería conveniente que los asesores comiencen a trabajar aunque sea para informarles a nuestros funcionarios que la manera de hablar, nuestra riqueza de vocabulario, el tipo de palabras que empleemos, proporciona a nuestros interlocutores una imagen de nosotros, sobre todo teniendo en cuenta el esfuerzo que hacen las figuras públicas para que los medios los adoren y dejen pasar por alto sus lapsus interruptus.
En nuestro caso, no pudimos dejarla pasar.
