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Correo de lector: Por Horacio de la Fuente

2 de Febrero: Día Mundial de los Humedales

Celebrando 40 años de la Convención Ramsar sobre los Humedales, y con el lema "Los Humedales y los Bosques", miles de personas a lo largo y ancho de la Tierra realizan actos para aumentar la sensibilidad del público acerca de los valores de los humedales. 2011 es además proclamado por Naciones Unidas como el "Año Internacional de los Bosques". También recordamos la inclusión de nuestra increíble Reserva Provincial de Vicuñas de Laguna Brava como el 12º Sitio Ramsar de Argentina ya que fue incluida un día como hoy en el año 2003.

El 2 de febrero de cada año se conmemora la fecha en que se adoptó la Convención sobre los Humedales o Convención de Ramsar. Un 2 de febrero de 1971 se suscribía en la ciudad iraní de RAMSAR el primer tratado intergubernamental sobre los Recursos Naturales centrado exclusivamente en un ecosistema: los HUMEDALES (Lugares húmedos de forma permanente o con frecuencia, como son los lagos, ríos, lagunas, marismas, pantanos, turberas, vegas, bosques de manglares, esteros, playas, arrecifes de coral y muchos otros).

Hoy en día son 160 partes contratantes (países firmantes y adherentes a la Convención RAMSAR Sobre los Humedales).
1896 Sitios Ramsar que abarcan 185 millones de hectáreas – la mayor red de áreas protegidas del mundo.
Centrándonos en el lema, sabida es la importancia de la Conservación de los Bosques a nivel mundial como una premisa para la subsistencia humana. Los graves problemas de la destrucción y pérdida de los bosques tropicales y en particular de los Bosques de Montaña nos llevan a la necesidad de plantearnos profunda y seriamente el Diseño de Políticas Públicas que resguarde el Bien Común.

A modo de breve reseña, la pérdida de bosques nativos en Argentina en los 50 años entre 1937 y 1987 fue de 2.355.308 hectáreas, mientras que en los últimos 17 años la pérdida de bosques nativos fue de 5.321.001 hectáreas.
Los números de hoy en día ponen en evidencia que Argentina atraviesa uno de los períodos de deforestación más relevantes de su historia, provocada fundamentalmente por la conversión de tierras forestales en tierras de uso agrícola.

Los bosques nativos cumplen múltiples funciones ecológicas, socioeconómicas y culturales. Proporcionan importantes recursos como productos madereros y no madereros; albergan una gran biodiversidad de hábitat, especies y genes; regulan el régimen hidrológico y mantienen la fertilidad y estructura del suelo. Intervienen además en los ciclos de nutrientes (nitrógeno, fósforo, entre otros) y en el ciclo del carbono a través del cual regula las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono influyendo en la mitigación del calentamiento global. Son además base de empleo, usos tradicionales y lugares de recreación. En muchas zonas o regiones del país dependen directamente de los productos que los mismos proveen.

En la provincia de La Rioja ocurren procesos de pérdida de superficie de bosque y de otras formaciones leñosas de menor porte causados principalmente por incendios de gran extensión y por el avance de la frontera agropecuaria. Los procesos de deforestación y de pérdida de Otras tierras forestales tienen importante significado puesto que con ellos aumenta la pérdida de biodiversidad y la probabilidad de que se inicien procesos de desertificación; la pérdida de tierras ocupadas con vegetación leñosa de menor porte o cobertura que las tierras clasificadas como bosques, llamadas “Otras tierras forestales”, es muy superior a la pérdida de los bosques mismos aún en términos relativos. El resultado de la suma de ambos procesos es alarmante, especialmente en ambientes de condiciones extremas para la vegetación.

Para la región de los Llanos las lluvias estacionales de verano caen en las montañas, sobre todo en la Sierra de los Quinteros, el agua de lluvia que cae, es retenida en los resquicios entre las partículas del suelo, así las sierras actúan como un gran tanque de agua, que provee a los arroyos de la zona de un caudal de agua permanente o semipermanente, a través de las vertientes, arroyos y vegas de altura. Ello es de vital importancia en la región, ya que la provincia es muy pobre en recursos hídricos.

La Sierra de los Llanos es un subsistema o serranía menor del sistema de sierras pampeanas rodeadas por Los Llanos de La Rioja, que forman parte de la Región ecológica del Chaco Árido. Existiendo una relación ecosistémica particular entre los ambientes de sierra y llano: la pendiente oriental es abrupta y recibe las precipitaciones de los vientos húmedos del este. En las cuencas de captación, se generan los caudales de arroyos y ríos que proveen el recurso hídrico a importantes asentamientos humanos que dan vida a ciudades y poblados como Chamical, Olta, Tama, Santa Bárbara, Santa Lucia, La Huerta, Alcazar, Tuizón, Chila. Pacatala, la Chimenea entre otros, y tanto las poblaciones urbanas como las rurales, dependen del agua que baja de las sierras para vivir y mantener sus unidades productivas.

La sierra de los Quinteros es el principal cordón montañoso de la región, se elevan casi 800 metros por encima de las tierras circundantes y comprende a las cumbres de mayor altura que oscilan entre los 1500 y 1600 msnm. Son de gran importancia además por sus bellezas paisajísticas que atraen gran número de turistas, y además en ellas encontramos una flora y fauna muy singular.

Es de gran importancia mantener y recuperar los bosques nativos de las sierras por que forman un suelo esponjoso y retienen gran parte de las lluvias, con especies muy eficaces por evapotranspirar relativamente poca agua del suelo (molle, tala, horco quebracho, romerillo, shinque, jarillas, pajas duras, etc.). Los bosques y arbustales nativos están adaptados al clima, rebrotan sólo tras las primeras lluvias; y brindan reparo a la tierra contra la erosión que provocan la gota de lluvia, la escorrentía, el sol, las heladas y el viento. Esa esponja natural ha funcionado desde siempre, como almacén del agua, frenando su escurrimiento, haciendo el flujo lento y durable por todo el año. Así es como se recargan nuestros acuíferos. Esto significa: ríos y o arroyos con corrientes más estables todos los meses del año.

De igual manera los pastizales pueden ser inmejorables haciendo un uso sustentable de los mismos con una carga ganadera adecuada y un uso racional del fuego, se pueden mantener a los suelos en forma y de esta manera retener una parte considerable del agua de lluvia.

Los céspedes en suelos compactados, producto del sobrepastoreo, y las zonas degradadas con suelo y roca expuesta, casi no retienen el agua; esto provoca en época de lluvias pérdida de suelos, derrumbes, e inundaciones en zonas bajas.

Existe en numerosos lugares una importante erosión evidenciada por la formación de extensas áreas de rocas expuesta donde antes había suelo; las cárcavas, zanjones producidos por la erosión del agua, son abundantes en la parte alta de la sierra llegando alcanzar en algunos casos los dos metros.

Los suelos se erosionan por la falta de una cubierta vegetal protectora, la tala de los bosques nativos, el sobrepastoreo, el pisoteo del ganado (están presentes mulas, vacas, caballos, burros, cabras, ovejas, chanchos) y la gente.

Pequeños escalones producidos por el pisoteo de las vacas principalmente se agrandan debido a la acción de las heladas en la tierra húmeda expuesta. El agua de lluvia canalizada por los senderos, los socava profundizándolos y llevándose la tierra. Las cárcavas, formadas por la erosión del agua y las heladas avanzan hasta 20 cm por año. El suelo que queda está tan endurecido por las pisadas del ganado que ha perdido gran capacidad de absorción del agua de lluvia y se seca rápidamente. Entre otras cosas, estamos perdiendo nuestro reservorio natural de agua.

Algunas sugerencias

1) En áreas seriamente degradadas o proclives a serlo, es necesaria una protección completa y hasta una recuperación asistida (reforestación, construcción de diques de contención de cárcavas, revegetación de bordes de erosión, cerramiento de pastizales y vegas importantes, etc.). Se deberían practicar actividades de bajo impacto, como el turismo controlado usando senderos y caminos bien mantenidos.

2) En áreas poco degradadas es necesario investigar que actividades económicas se pueden desarrollar que compatibilicen la conservación con un retorno económico razonable. Asociado a ello, sería necesario encontrar la forma de que se adopten dichas actividades. Algunas alternativas pueden ser: mejoramiento del manejo ganadero actual, la producción y venta de plantas medicinales, cultivos y producciones alternativas, turismo ecológico, etc.

3) En áreas que se encuentran en buen estado es necesario hacer un monitoreo para asegurar su continuidad como tal y determinar el manejo (cargas ganaderas, fuegos programados, etc.) que es preciso mantener para que la zona siga como está.

4) Declarar a la sierra como área protegida en su totalidad como Reserva Hídrica (hoy en día solo una pequeña porción intenta proteger al Cóndor aunque solo es una declaración de principios ya que no esta efectivizada al carecer de reglamentación la ley y de un instrumento de gestión y manejo que ordene, planifique y ejecute políticas de protección y conservación en dicho territorio.

Visite:
www.ramsr.org/DMH
www.ramsar.org
www.un.org/esa/forests

Horacio de la Fuente
“El jagüel” Asociación de Montaña, Ecología y Turismo.

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  • Publicado por Gabriel Aguirre (Diario Chilecito) el Miércoles 02 de Febrero de 2011 a las 20:15 Hs.
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