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Después de 19 días apareció el “desaparecido” que nunca desapareció

Piezas que no encajan

“Desapareció” el 11 de agosto. Lo “buscaron” por todo el país durante casi 20 días y lo “encontraron” en la casa de una tía en el pequeño pueblo de Sañogasta.
Denunciado por un robo, apareció pidiendo ayuda para que no lo maten. Declaró y fue tan creíble que logró que la justicia apresara a 6 personas.
¿Qué es lo que ofreció Adrián Ormeño a cambio de su inmediata libertad?
¿Qué grado de inocencia o culpabilidad tienen Marcela Masud y sus allegados?
¿Por qué tiene tanta credibilidad Adrián Ormeño?
¿Hasta dónde está dispuesta a llegar la justicia con este caso?
¿Quieren aprovechar la volteada y matar dos pájaros de un solo tiro, metiendo este caso en la misma bolsa del de las tierras?
En ésta edición Diario Chilecito busca clarificar la situación, porque en el caso del “escondido que apareció”, hay demasiadas piezas que no encajan.

QoS by Cisco

Las especulaciones policiales dan cuenta que Ormeño se podría haber escondido todo este tiempo bajo el asesoramiento de algún intelectual colaborador, para crear expectativas en la sociedad, que al igual que una novela policial, podría seguir día a día los capítulos que los posibles guionistas presenten.

Y en esta novela policial por supuesto tendríamos mucho que ver los medios de comunicación, que sin darnos cuenta podríamos haber sido funcionales a la propaganda y difusión, de los capítulos policiales que miles de oyentes seguían por radios, periódicos y televisión, otorgando más puntos de rating que el mismo Tinelli.

Eso podría haber sido bien aprovechado por los guionistas de la novela policial, quienes todos los días podrían haber agregado nuevos condimentos a la desaparición del escondido, como por ej.:

“DIA 7” Lo hicieron correr totalmente desnudo de noche, por un campo desértico sin una pierna, haciéndole disparos con un Magnum 44, prometiéndole que si lograba alcanzar la velocidad de 40 km por hora lo dejarían libre.

“DIA 12” Como la plata que habría robado era del hijo de la sobrina del juez y del primo de la hermana del fiscal, que a su vez es yerno del asesor de la casa de gobierno y niño mimado del gobernador, nadie quiere que aparezca con vida, por eso contrataron a 9 sicarios de Tucumán para que lo busquen, encuentren y asesinen.

Todas las versiones que corrieron fueron una más morbosa que la otra, y los medios de comunicación, en muchos casos colaboramos en potenciar el mito sobre el secuestro, la tortura, la mutilación etc., porque sea verdad o no, “eso vende”. Y si bien sólo publicábamos lo que los actores decían… el amarillismo era tan bueno que valía la pena.

Para los medios el hecho fue un hecho policial más, sólo que gracias a la inteligencia de los diagramadores de la historia, logró tener un éxito rotundo a nivel social. Miles de ejemplares de diarios se vendieron, al punto tal que los empresarios de los medios podrían estar hasta tristes por la pronta aparición y con vida de Ormeño. Si el caso se dilataba más, muchos ejemplares más se podrían haber vendido, mucha publicidad se podría haber facturado en las páginas policiales y las radios iban a estar encendidas todo el día, por la gran historia de terror que nuevamente se estaba viviendo en el departamento Chilecito. Que por estas cosas que la sociedad se deja “encajar”, es cada vez más cuestionado a nivel provincial y nacional.

La policía local actuaba junto a la justicia, hasta que vinieron los iluminados de La Rioja y con todo el show de las luces de los flashes de los fotógrafos oficiales, que pudieron fotografiar a Ormeño hasta sentado en el inodoro de la comisaría del menor y la mujer, para luego de tan sólo una hora difundir “La historia oficial” a todos los medios que esperábamos como niños se nos otorgue aunque sea una fotografía del “aparecido”. Mientras decenas de periodistas de Chilecito hacían guardias periodísticas de largas horas para tener la primicia, la mejor foto, la mejor declaración, que finalmente transporte a la sociedad toda, la buena noticia de que Ormeño estaba vivo.

Fue una gran mojada de oreja lo que ocurrió cuando llegó la comitiva capitalina. En tan sólo 2 días lograron el objetivo con 100% de acierto. Todo fue tan prolijo, que ni siquiera tierra en los zapatos tenían los trajeados.

La “búsqueda” se hizo en la cuadra exacta donde se encontraba el “desaparecido”. Obviamente fueron ellos quienes lo “encontraron” e inmediatamente se detuvieron a 6 personas.

La comitiva capitalina una vez más fue la más efectiva, intentando hacer creer a la sociedad que vinieron porque el desaparecido exigía garantías para “aparecer” porque tenía miedo, cuando tranquilamente podrían haber estado sabiendo donde estaba desde el primer día.

La desigualdad de condiciones con que trabajaron fue sumamente evidente. Mientras la policía local no tiene dinero para gasoil, la comitiva capitalina llegó con marcada ostentación en autos importados, camionetas 4x4 y trajes que salen muy bien en las fotos.

Pero es más evidente que a la justicia chileciteña alguien la quiere limpiar. Y aprovechar estos casos que tienen buena audiencia en los medios, vienen como anillo al dedo. Y el hecho de si la justicia está bien o mal en Chilecito, no es motivo de análisis en esta edición. El problema es que no podemos dejar pasar los evidentes intereses por captar todo un poder judicial, que tranquilamente podría llegar a ser funcional a los intereses de un poder superior.

Sino veamos el caso del Juez Alfredo Ramos, a quien prontamente podrían relevar “por problemas de salud”.

La jueza del Juzgado de Paz Letrado, Yolanda Mercado, que junto a dos de sus Secretarios estarían a punto de “mover de lugar” por el conflicto con las tierras.

El fiscal Daniel Nader, que por un “pequeño” error en Villa Unión estaría a punto de atravesar una intervención.

No podemos asegurar que las decisiones sobre intervenir la justicia chileciteña fueran acertadas o erróneas, no somos quienes deben juzgarlo.

Y a todo esto surgen preguntas:

¿Qué es lo que ofreció Adrián Ormeño a cambio de su inmediata libertad?
¿Qué grado de inocencia o culpabilidad tienen Marcela Masud y sus allegados?
¿Por qué tiene tanta credibilidad Adrián Ormeño?
¿Hasta dónde está dispuesta a llegar la justicia con este caso?
¿Quieren aprovechar la volteada y matar dos pájaros de un solo tiro, metiendo este caso en la misma bolsa del de las tierras?


En los allanamientos a Ormeño se encontraron libretas con nombres de personas y pagares sin protesto que lo vincularían a los negocios con usura. Y aunque no hubo ningún allanamiento que compruebe el negocio de la usura en los domicilios de los hasta hoy encarcelados, sí hubo declaraciones mediáticas que vincularon a Ormeño con la abogada Masud y a decenas de funcionarios políticos y judiciales, directamente en el negocio de la usura. Por lo que la denuncia original de Masud acerca del robo de los 41 mil pesos quedó 99% eliminada de la investigación.

La usura era un condimento que no podía faltar, y si a eso le sumamos un caso de tierras, mucho mejor.

El coctel perfecto estaba preparado: Secuestro, tortura, dinero sucio, estafas con tierras y encima de todo, un Masud. Era imposible que una historia con esos condimentos fracase mediáticamente.

Cualquier productor de televisión invertiría millones en una historia similar, porque está cantado que la gran mayoría la consumiría.

Con esta editorial, Diario Chilecito no busca juzgar ni eximir a ninguna de las partes, no es nuestro rol. La justicia deberá determinar todas las pruebas y analizar las culpabilidades. Pero hay algo bien claro, de la misma manera en que los medios ofrecimos sangre y muerte a nuestros oyentes, televidentes y lectores; y tanto la justicia como la opinión pública fue afectada por el virus de la información, debemos intentar colaborar con la causa, mostrando las posibles herramientas que se pueden haber utilizado para destruir familias enteras, como las familias Ormeño, Sánchez, Miguel, Hidalgo, Masud y Castro.

El episodio ocurrió y fue demasiado confuso. Pero de todo lo que se dijo, sólo el tiempo ayudará a determinar cuánto fue real y cuánto ficción.

Para muchos chileciteños no es raro creer que un Masud apretó a alguien porque sospechó que le robó más de 40 mil pesos. Como tampoco es raro que alguien piense que hasta podrían haber trompeado a Ormeño para que devuelva la plata. Pero sólo la justicia deberá determinar cuál es el grado de culpabilidad de las partes y quienes fueron los partícipes del hecho.

Lo importante es que Adrián Ormeño de tan sólo 39 años de edad y con toda una vida por delante está vivo, y no como se especuló en la novela difundida, que podría estar muerto y enterrado en un río. Es más, en este momento se encuentra libre de culpa y cargo.

El problema es que si en esos 20 días que estuvo “desaparecido”, a Adrián Ormeño lo picó un zancudo riojano, toda la familia Masud deberá declarar por una posible inyección de alguna droga, debido a la marca que pueda permanecer en el lugar de la picadura.

La verdadera historia muy pronto se sabrá, pero lo triste es que ninguna de las 6 familias involucradas directamente en el caso, y las otras personas que quedaron “pegadas” por rumores, podrán zafar fácilmente de una dura condena social, que muchas veces es peor que la de la propia justicia.

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  • Publicado por Roberto Moyano (Diario Chilecito) el Viernes 03 de Septiembre de 2010 a las 10:02 Hs.
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